"AL HACER UNA FOTOGRAFÍA TENEMOS TANTAS POSIBILIDADES, PUNTOS DE VISTA Y SITUACIONES QUE EL MERO HECHO DE ESCOGER YA ES UNA CREACIÓN" francesc català-roca
1 de noviembre de 2026
basílica de nuestra señora de la virgen de la encina, ponferrada
Uno de los símbolos más importantes de Ponferrada y el Bierzo, patrona de la comarca berciana y lugar de encuentro y oración para residentes, visitantes y peregrinos del Camino de Santiago.
castillo de los templarios, castillo del temple, castillo de ponferrada
Resumen: Fue construido por los Templarios durante el siglo
XIII, pero los restos de elementos arquitectónicos encontrados se remontan al siglo VII.
Situación: El Castillo de Ponferrada se encuentra situado en una
colina que domina el río Sil desde sus 60 metros de altura, al borde de una
meseta, en el municipio de Ponferrada, provincia de León. Ocupa una extensión
de 8.000 metros cuadrados. Se encuentra en el cruce del Camino de Santiago
entre León y Villafranca.
Historia: El castillo de Ponferrada fue originariamente un
castro prerromano y después una ciudadela romana que asolada en el siglo IX,
fue desde el XI reconstruida y fortificada.
En el siglo
XII, los reyes de León donaron Ponferrada a la Orden del Temple con la misión
de socorrer a los peregrinos que pasaran por este territorio. El castillo
comenzó a construirse en el siglo XI, y perteneció a los Templarios hasta que,
en 1312, se disolvió la orden y pasó a la Corona de León. En 1486 era propiedad
de los Reyes Católicos. Durante la ocupación francesa de 1811, se encontraba en
perfectas condiciones. En uno de sus salones, los oficiales del Regimiento de
Monterrey ofrecieron un fabuloso baile en honor a las damas de la ciudad de
Ponferrada. Posteriormente, fue mandado destruir para evitar que cayera en
manos francesas.
El castillo que hoy conocemos es el resultado de una larga serie de ampliaciones, reformas y añadidos que van desde la primera cerca de la planta cuadrada de principios del siglo XII, hasta las últimas zonas construídas a finales del siglo XV y principios del XVI. Posteriores incorporaciones y las numerosas reformas llevadas a cabo desde principios del siglo XX, han contribuído a la complejidad del conjunto, tal y como lo conocemos hoy en día. Los escudos y blasones de quienes lo ocuparon y contribuyeron en su construcción son prueba de sus diferentes etapas.
Primer periodo, finales del siglo XII y principios del XIII: Cuando en 1178 Ponferrada pasa a depender de la Orden del Temple, por donación de los reyes leoneses, los templarios encuentran una pequeña fortaleza que fue en su origen castro y posteriormente ciudadela romana. Aunque el origen del castillo se sitúa ante del siglo XII, es en esta etapa cuando se refuerza y reedifica el recinto amurallado, con fábrica de cal y canto, para proteger y custodiar a los peregrinos del Camino de Santiago y defender la entrada a la zona noroeste de la península.
Segundo periodo, siglos XIII y XIV: Disuelta la Orden del Temple,
su maestre hará entrega de la fortaleza y villa al rey Fernando IV, que a su
vez lo donará a su mayordomo, Pedro Fernández de Castro, Señor de Lemos y
Sarria, que comenzaría a levantar la parte denominada Castillo Viejo, en la
esquina norte de la cerca.
Tercer periodo, segunda mitad del siglo XV: Durante este
periodo fueron múltiples los acontecimientos que hicieron que el castillo
retornara a la Corona y porteriormente a los Osorio-Castro. Época de grandes
reformas, debidas a necesidades defensivas, llevaron a construir las Torres de
Monclín, Cabrera, Malpica, la de la entrada y la de los Caracoles, la
Barbacana, el puente levadizo, la zona palaciega, la torre de Malvecino y el
Cubo Nuevo.
Cuarto periodo, finales del siglo XV y principios del XVI: Tiempo durante
el cual se fortalecerá la torre de Malvecino y se construirá la de Juan Torres,
y probablemente la Mina o Coracha y sus baluartes. Posteriores incorporaciones,
como las caballerizas en 1848, y las numerosas reformas y reparaciones llevadas
a cabo desde principios del siglo XX, han contribuido a la complejidad del
conjunto, tal y como hoy lo conocemos.
Descripción: Se considera uno de los castillos más representativos
de la vida del Temple y uno de los modelos de la arquitectura militar de más
hermosa silueta. Consta de un gran recinto poligonal con dobles y triples
defensas formando barbacanas, torres, estancias y un gran patio bajo o
albacara.
La fortaleza
tiene doble línea de murallas con diversas torres como Cabrera, Malvecino y
Malpica. A éstas, se accede cruzando un foso por un puente levadizo. El espacio
que lo separa de la última línea defensiva fue rellenado con escombros, creando
un pasillo que sirve de mirador. También se encuentra protegida por almenas.
El palacio o casa grande tiene carácter de residencia. Sus muros son menos gruesos y dispone de más puertas y ventanas que el resto de las construcciones del castillo. Constaba de varias dependencias como la sala rica, un mirador con azulejos, la sala de armas, una capilla, una bodega, las caballerizas, el salón, las celdas y los patios. Se encuentra bastante conservada.
La torre del homenaje se levanta altiva en la parte izquierda del patio de armas y tiene varias entradas. Cuenta con un puente levadizo. Tiene planta cuadrada y alcanza una altura de 24 metros. Conserva una preciosa inscripción en latín: Si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el que la guarda.
Se accede por el sur por una rampa que cruza el foso. La hermosa puerta principal está flanqueada por dos torreones unidos por un arco doble de medio punto y rematados con finas almenas. De ahí, se pasa al patio de armas donde, en su día, estuvieron las habitaciones de estos soldados-monjes.
Es interesante caminar por su interior, donde podemos ver un pozo que se usaba como aljibe para recoger el agua de la lluvia.
Materiales de construcción: Está realizado con diversos materiales como tapial, muro de cal y canto, mampostería, sillería, etc..
Estado de conservación: Se encuentra en un estado bastante bueno, aunque
cuenta con algunas zonas ruinosas.
El castillo que hoy conocemos es el resultado de una larga serie de ampliaciones, reformas y añadidos que van desde la primera cerca de la planta cuadrada de principios del siglo XII, hasta las últimas zonas construídas a finales del siglo XV y principios del XVI. Posteriores incorporaciones y las numerosas reformas llevadas a cabo desde principios del siglo XX, han contribuído a la complejidad del conjunto, tal y como lo conocemos hoy en día. Los escudos y blasones de quienes lo ocuparon y contribuyeron en su construcción son prueba de sus diferentes etapas.
Primer periodo, finales del siglo XII y principios del XIII: Cuando en 1178 Ponferrada pasa a depender de la Orden del Temple, por donación de los reyes leoneses, los templarios encuentran una pequeña fortaleza que fue en su origen castro y posteriormente ciudadela romana. Aunque el origen del castillo se sitúa ante del siglo XII, es en esta etapa cuando se refuerza y reedifica el recinto amurallado, con fábrica de cal y canto, para proteger y custodiar a los peregrinos del Camino de Santiago y defender la entrada a la zona noroeste de la península.
El palacio o casa grande tiene carácter de residencia. Sus muros son menos gruesos y dispone de más puertas y ventanas que el resto de las construcciones del castillo. Constaba de varias dependencias como la sala rica, un mirador con azulejos, la sala de armas, una capilla, una bodega, las caballerizas, el salón, las celdas y los patios. Se encuentra bastante conservada.
La torre del homenaje se levanta altiva en la parte izquierda del patio de armas y tiene varias entradas. Cuenta con un puente levadizo. Tiene planta cuadrada y alcanza una altura de 24 metros. Conserva una preciosa inscripción en latín: Si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el que la guarda.
Se accede por el sur por una rampa que cruza el foso. La hermosa puerta principal está flanqueada por dos torreones unidos por un arco doble de medio punto y rematados con finas almenas. De ahí, se pasa al patio de armas donde, en su día, estuvieron las habitaciones de estos soldados-monjes.
Es interesante caminar por su interior, donde podemos ver un pozo que se usaba como aljibe para recoger el agua de la lluvia.
Materiales de construcción: Está realizado con diversos materiales como tapial, muro de cal y canto, mampostería, sillería, etc..
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